
Hace un par de semanas se presentó la ópera Carmen en Guatemala, por la cantidad de comentarios de “expertos conocedores” se han encargado de llevarnos su perspectiva a todos (el poder de los medios).
Cuando por lo regular no podemos asistir a algún evento hacemos la pregunta clásica: ¿Y como estuvo?, el tipo de respuestas siempre varia de acuerdo al gusto de cada quién, de todo esto siempre sacamos lo que nos parece gustar dentro de todo ese revoltijo de información. Personalmente no me gusta hacer esa pregunta cuando se trata de cine o de teatro porque le pueden echar a perder todo por si alguna vez decido verla, en esta ocasión han mandado muchos malos comentarios en la prensa sin haberlos pedido, lo cuál de por si ya es de muy mal gusto.
Los comentarios van desde que aparecían desnudos en escena o que la escenografía era muy sencilla y que no había nada de parafernalia del siglo IXX en fín, no cabe duda que en un país con tan poca cultura es lógico que si asistimos a una ópera queremos ver todos esos elementos que suponemos componen este género, sólo faltó que alguién dijera que no salía la gorda de trenzas y de casco vikingo que canta al final de la ópera.
Las adaptaciones a las obras clásicas o “remakes” siempre se darán y en el caso de las óperas estos cambios se dan sólamente en la escenografía y vestuario dejando así la música intacta (afortunadamente).
Una muy buena adaptación es La Traviata de Verdi Presentada en el Festival de Salzburgo en el 2005, esta ópera presenta una escenografía minimalista y bastante subjetiva, ubicada en un tiempo muy distinto al de la obra original y a pesar de tal cambio fué muy bien aceptada por el público el cuál está muy acostumbrado a este tipo de espectáculos.
La tolerancia en el arte es algo que se va adquiriendo gradualmente a medida que tengamos más contacto con ese tipo de expocisiones, no dudo que Carmen de Bizet en su adaptación presentada recientemente en Guatemala ha de haber sido muy interesante, y por el contrario de los comentarios que leí en la prensa me han dicho que la orquesta y las interpretaciones fueron muy buenas.
Les dejo un extracto de La Traviata del Festival de Salzburgo 2005, “Sempre Libera” Interpretada por Anna Netrebko y Rolando Villazón, Con esta presentación me enamoré de Anna Netrebko quién interpreta a una delgada y muy guapa Violeta en medio de un escenario minimalista, Oh blasfemia!!!.
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